La generación de energías renovables es una industria que se encuentra en pleno crecimiento pero que al mismo tiempo necesita de plazos rápidos, efectivos y concretos. Por ello, pese a que crece la inversión en el sector, el transporte es un elemento fundamental para detener momentáneamente la creciente emisión de gases de efecto invernadero. Por ello, una alternativa real para los bolsillos de la actual crisis económica, por ejemplo, son algunos medios de transporte sostenible.
La compañía Tarragona EMO lanzó al mercado las motocicletas ecológicas, impulsadas a través de energía eléctrica únicamente, sin necesidad de la utilización de combustibles fósiles. El uso de estos transportes ecológicos son muy efectivos para las grandes ciudades, donde es necesario concientizar el menor uso de grandes coches en reemplazo de transportes más livianos y personas como una motocicleta. El consumo de las motocicletas EMO es mínimo, pues por cada 100 kilómetros se requiere de 0,50 euros, cuando la gasolina demanda siete veces más de presupuesto.
Lo mismo ocurre con los coches eléctricos. Aunque sus valores son más elevados, hay en el mercado coches de dos plazas, totalmente eléctricos y útiles para trazados urbanos.
Desde hace años que el transporte es el sector que más debe avanzar en materia sostenible para reducir las emisiones contaminantes. Modificar los hábitos propios es el primer paso; abaratar los costos de los transportes eléctricos, el segundo.